
Para Garmann se acaba el verano y este año comenzará a ir al colegio. Tiene miedo. Sus tías abuelas vienen de visita como cada año y le traen otro gorro de lana con pompón para el invierno. Garman se pregunta si sus tías, que verano tras verano parecen encoger un poquito con el sol, también tendrán miedo de algo. Y su padre y su madre, ¿tendrán miedo?. Las que seguro que no lo tienen son las gemelas, Hanna y Johanna, que saben hacer todo aquello que Garmann no se atreve a hacer y, además, ya se les han caído cuatro dientes a cada una; a Garmann ni siquiera se le mueve un poquito uno de sus dientes.
Con razón este libro mereció el prestigioso premio Bologna Ragazzi Award en la categoría de ficción del año 2007. Lo tiene todo : una historia sencilla que trata temas muy complejos con una extraordinaria sensibilidad, un conseguidísimo tono narrativo, varios niveles de lectura y un original y trabajado diseño gráfico que combina a modo de collage ilustraciones, fotografías, recortes… Todo ello se conjuga en un álbum imprescindible que debería estar llamado a perdurar en el tiempo.
Al margen de sus muchísimas cualidades me gustaría destacar la delicadeza con la que se trata un tema no demasiado habitual en los libros para niños, la vejez:
“ Tía Borghild tenía muchas arrugas y le salían de la barbilla unos largos pelos blancos. A Garmann las arrugas le recordaban a los anillos de un árbol. Se entretuvo mirando una mano de tía Borghild: su piel era blanca y fina. Garmann siguió con el dedo el recorrido de una de sus venas. Los ciegos leen con los dedos, pensó Garmann cerrando los ojos[…] .<<¿Tú has sido alguna vez niña?>>. Tía Borghild se quedó pensando un ratito[…]Luego sonrió y dijo:<<Sí, hace ciento cincuenta años>>, y se reía tanto que le temblaban los pechos. “
El final del verano
Autor: Stian Hole
Editorial: Kókinos
Recent Comments