
Comentar este libro sin desvirtuarlo no resulta fácil, porque es mucho lo que dice , pero es mucho más lo que no dice, aunque diciéndolo. En palabras de sus autores:
“ Este libro dice algo acerca de cómo estamos hechos y deja mucho sin decir[…] Este libro también dice algo de cómo somos y también deja mucho por decir. Decir cómo somos es más difícil que decir cómo estamos hechos, pero no podemos saber cómo somos si no sabemos cómo estamos hechos. Este libro, por fin, dice algo de cómo nos vemos, nos reconocemos, nos pensamos. De esto dice poco, aunque dice más de los que parece. Lo mejor de este libro es que no dice todo. Así deja sitio para que otros digan. “
Dice del sistema nervioso: “ ¿Tienes hambre? ¿Por qué lo sabes?. ¿El rinoceronte es animal o idea? ¿Por qué lo sabes?. ¿Puede el mundo estar fuera y dentro de ti? ¿Por qué lo sabes? “
Dice del cráneo: “ Los huesos del cráneo, terminada la primera infancia, no se mueven, con esto evitamos que la mirada sobre el mar se confunda con el miedo a los fracasos y el gusto a guayaba no suene al viento atravesando el callejón. Es el cráneo y no el cerebro el que pone cada cosa en su sitio.”
Del aparato fonador: “…al final de este recorrido, la voz que devolvemos al aire será distinta a todas las demás, igual que nuestra cara; y las huellas de nuestros dedos[…] El lenguaje es facultad del sistema nervioso. La voz no es el lenguaje. La voz es animal y humana. El lenguaje sólo es humano.”
Del cerebro: “Definición: un ser humano es un ser contradictorio. Vaciar el cerebro se llama descerebramiento y es una costumbre antigua. La lista de lo que sienta mal al cerebro es enorme y quizás no le sentara bien al cerebro conocerla entera de golpe[…] Al cerebro le sientan mal la falta de sueño, la soledad, la rutina, los tópicos y comer algunas carnes mientra se decide sobre la vida de algún semejante”.
Éstas son algunas de las cosas que dice el libro. Dice muchas más y deja otras muchas resonando en nuestra cabeza. Las dice con humor y con rigor. Yo, sin embargo, sólo voy a decir que es un libro distinto, arriesgado y valiente en muchos sentidos, incluidos algunos para los que la valentía tendría que haber dejado de ser necesaria hace mucho tiempo… ¡Ah! Y que hay que leerlo.
Anatomía escrita por: Grassa Toro.
Ilustrada por: José Luis Cano.
Editorial: Thule
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